“Me repite la dirección donde explotarán los carros?, dijo Juan Manuel exaltado y totalmente sorprendido, dándole final a una larga e interesante conversación telefónica.
Déjenme explicarles de dónde viene esta frase que nos ha llenado de felicidad desde que fue gritada por este buen samaritano.
Un miércoles como cualquier otro, me encontraba sentado en mi oficina, como siempre, ferozmente aburrido, cansado e inmensamente desgastado. Ese miércoles, al ver a uno de los ejecutivos que simulaban trabajar conmigo, se me vino una idea a la cabeza, una idea de la cual me sentiré orgulloso por toda mi vida y estoy seguro que muchos morirán un poco menos infelices gracias a esto.
Mientras jugaba con un lápiz desgastado que dormía en mi escritorio, pude ver a lo lejos a este gafufo buena gente.
Para ponerlos en contexto, este gafufo es capaz de manejar lo imposible, un verdadero guerrero de la publicidad, un maestro de la confusión y filósofo creador de frases célebres famosas como “A esta vieja se le nota la sed de hambre”. Realmente un gafufo capaz de conquistar el mundo sin haberlo conocido. Un gafufo que sorprende los lunes con cresta, los martes con camisa leñadora, lo miércoles probablemente con bigote incompleto, los jueves levemente insolado y los viernes con chaleco al mejor estilo The Killers, una chaqueta que tiene una gran mancha rosada chorriada en la espalda y punteras que precisamente no son para patear a nadie.
Agachándome un poco para no ser evidente, levanté mi teléfono modelo 72 y marqué su extensión.
“Hola?” contestó gafas, mientras su dedo enroscaba aun mas su cresta crespa.
Respiré hondo, y hablé.
“Don Juan Manuel” le dije con una voz que mezclaba maravillosamente un tono campesino con un costeño nacido en España.
“Le habla Carlos Marin, lo llamo de Media Eye, una empresa que básicamente se dedica a sorprender a los consumidores, una empresa que hace de los medios de comunicación, algo nunca antes visto"
“OK.. Entiendo..” me contestó Gafas, quien desde lo lejos se veía parcialmente emocionado.
La verdad nunca pensé, que yo pudiera engañar a este gigante que día a día me oía mis suplicas, gritos y estupideces en la oficina. Pero si, lo hice.
“Pues Don Juan Manuel, le cuento que hemos logrado traer a Colombia la última tecnología en publicidad, algo que sus ojos no creerán, algo que se podría catalogar como inimaginable” continué diciendo, mientras lo miraba concentrado en la conversación.
“Interesante” Anoto Gafas.
“Se trata de unos carros que al ser detonados emiten en el humo de su explosión, la figura que usted escoja. Sé que suena raro, pero así es” le dije con voz segura.
“Con el humo? No entiendo muy bien” dijo con tono inseguro.
“Si, por medio de un mecanismo especial, podemos hacer que el humo de la explosión del carro pueda formar el logo de la marca que usted promociona, su logo saldría por el exosto del carro.” Le dije.
“No puedo creerlo!!!” Gritó Gafas como un salvaje recién parido.
“Pues créalo Don Juan Manuel, porque le cuento que este medio innovador ya fue implementado en Hungría, donde Johnnie Walker en un parque publico logró que al explotar los carros saliera por el exosto el caminante convertido en humo, emblema principal de su campaña publicitaria” le dije mientras apretaba mis dedos del pie, tratando de contener la risa de oír a este bárbaro.
“Muy basto me parece, seria increíble para la marca que yo promociono, para Marlboro!” Gritaba totalmente sorprendido.
“Imagínese Don Juan Manuel, podríamos hacer que el mismísimo vaquero de Marlboro salga de este pequeño orificio” continuó diciendo Carlos Marin, que había consumido mi cuerpo, alma y pensamiento.
“Seria lo máximo!!” Volvía a gritar como una res que nace varias veces consecutivas.
Y finalicé esta apoteósica llamada con una generosa invitación “Hoy en el parque de la 93, estaremos detonando 5 carros, será una demostración muy linda. Me gustaría que nos acompañara y vea con sus propios ojos como se forman las figuras en el aire. A las 5pm al frente de Subway estarán parqueados 5 carros que serán detonados”
“Allá estaré! 5pm no? Allá estaré! Repetía el animal.
“Allá lo espero Don Juan Manuel” finalicé la conversación.
Colgué el teléfono, y también lo vi colgar el de él. Desde lejos, era evidente que estaba perplejo, el cuento del humo se lo había tragado hasta el fondo. Yo por mi lado me preguntaba como alguien puede ser tan inocentemente imbécil como para creerse semejante novelón.
Inmediatamente, por supuesto, llame a mis vecinos de puesto y les boté esta joya “No se imaginan lo que Juan Manuel se esta imaginando…” les dije para empezar la narración.
Unos minutos mas tarde, lo llamé con un grito “Juan Manuel! Venga y le hago una pregunta!”. Despacio se acercó a mi puesto, donde lo esperábamos todos. Nadie lo miró cuando llegó, tratando de camuflar la risa que nos azotaba.
“Me acaban de llamar de Media Eye” le dije a Juan Manuel.
“A mi también!! Que tal esa vaina?!!!” gritó desaforadamente.
“La verdad yo no entendí muy bien, qué putas es lo que ofrecen? Le pregunté.
Y aquí empezó la respuesta más absurda y mas ridícula que ha pasado por mis planas orejas.
“No se imagina lo que es eso, se trata de unos carros que explotan y botan marcas por el exosto, las figuras que uno quiera!” decía sin poder detenerse de la emoción. Su cara se puso roja, sus manos se movían para explicar a este auditorio semejante tecnología. Y continuó diciendo “Parece que por medio de un combustible especial proporciona a la explosión un efecto único, y esto hace que se formen logos, figuras y hasta slogans de campañas! No se imagina, no podemos dejar pasar esta oportunidad, seriamos los primeros en Colombia, además ya lo hicieron en Hungría y funciona! Allá lo hizo Jhonnie Walker, y lograron hacer que al explotar el carro saliera caminando por el exosto el caminante!!!” finalizó la emocionada victima.
Todos estábamos a punto de explotar, como los carros, pero de la risa. Ver a este personaje contando esta historia, de forma tan convencida, fue una experiencia casi sagrada. Fue impresionante ver cómo nos explico detalle a detalle el funcionamiento de esta tecnología, pero realmente lo mas sorprendente fue ver cómo se invento los componentes que hacían que esto fuera una realidad. “Un combustible especial???”, “pioneros en Colombia???”, “Caminando por el exosto el caminante???”. Quién carajos le había dicho eso? Este personaje había construido en su cabeza esta realidad, este personaje había traído a la vida, las explosiones publicitarias.
A punto de estallar de la risa, soltó la gota que rebozó la copa “A las 5pm van a estar en la 93! Yo voy para allá, deberíamos ir todos juntos, van a detonar 5 carros!!!”
Puta. Nos jodimos de la risa. Aunque aguantamos hasta que pudimos, nos pudrimos de la risa.
Inmediatamente nos miro con cara de “Muchos…”, se dio media vuelta y desapareció de la empresa durante casi 5 horas.
Casi 40 minutos duró este maravilloso segmento de mi vida, que estoy seguro me ha enseñado que definitivamente hay cosas imposibles de hacer, pero nada imposible de vender.
Como por entre un exosto le digo “Gracias Juan”.
JUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA este está máximo!
ResponderEliminarTA BUENO
ResponderEliminarMori...Juanma ya lo leyó? va a morir
ResponderEliminarbesos carvajal
El pobre Juan hubiera sido capaz de montarse a uno de los carros mientras lo mirábamos desde la distancia.
ResponderEliminarDeja Vu
jajajaja esto me acuerda de las llamadas desde su apartamento a gente diciendole que eramos de la empresa de telefonos de bogota y que habia na promocion donde los mandabamos a un satelite y desde alla podian hacer todas las llamadas que quicieran,,,,,
ResponderEliminarNo me joda, quiero conocer a ese man YA
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